La estatua de La Candelaria es un bonito homenaje a una de las festividades más queridas y singulares de Ventas de Huelma. Durante la celebración de esta fiesta, los vecinos se reúnen en torno a las tradicionales hogueras para «manchear», una antigua costumbre que consiste en hacer girar en el aire los «manchos» (unas antorchas artesanales trenzadas con esparto y hierbas secas) creando espectaculares círculos de fuego en la noche.
Para inmortalizar esta tradición, el artista Venancio Sánchez esculpió la figura de un niño vestido con ropa actual que sostiene con firmeza un mancho en su mano, con la que quiso plasmar visualmente como estas tradiciones se transmiten de padres a hijos.
En la base de la escultura puede leerse una placa con la inscripción “Mantener las tradiciones es mantener la esencia”. Un sencillo y hermoso recordatorio que nos invita a seguir valorando y conservando las costumbres que hacen único a nuestro municipio.