Situado a menos de 30 kilómetros de la capital granadina, el municipio de Ventas de Huelma y Ácula es la puerta de entrada a la histórica comarca de El Temple. Un lugar donde la fértil Vega de Granada da paso a los bellos paisajes de secano, creando un entorno de vida tranquila, campos abiertos y aire limpio, ideal para desconectar del bullicio de la ciudad.
Nuestro municipio está compuesto por dos núcleos principales —la capital municipal, Ventas de Huelma, y la pedanía de Ácula—.
La ubicación estratégica de nuestras tierras ha forjado nuestra identidad desde hace siglos:
Su origen está estrechamente ligado a las antiguas rutas comerciales entre Granada y Alhama. Su nombre proviene del término árabe al-walīma (que significa «banquete» o «convite«), haciendo honor a su tradición como lugar de parada, hospedaje y descanso para los viajeros.
Mencionada ya en el siglo XIV por el historiador andalusí Ibn al-Jatib como qaryat aqula. Su nombre podría derivar del latín aquila (águila) o de aquola (arroyo). El núcleo moderno que hoy conocemos nació en el siglo XVII gracias al impulso de Bartolomé Veneroso, un banquero italiano que legó sus bienes a los jesuitas para edificar viviendas, una iglesia y cultivar estas ricas tierras.
El paisaje de Ventas de Huelma y Ácula está dominado por inmensos campos de olivos, almendros y cereales. Esta fuerte tradición agrícola de secano nos permite producir un excelente Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE). Contamos con almazaras locales que hacen del oleoturismo uno de nuestros grandes atractivos.
Nuestra gastronomía es un reflejo de la tierra del Temple. Si nos visitas, no puedes marcharte sin probar platos tan auténticos como:
Las tradicionales gachas picantes, el guiso de patatas con chorizo, la calabaza frita con chorizo y el arroz con conejo, la tortilla de cardillos o collejas.
Nuestra repostería: Endulzate con nuestros famosos «Borrachuelos«, conocidos cariñosamente en Ácula como «Chochonas«.
Ventas de Huelma y Ácula son pueblos vivos que mezclan a la perfección la devoción por sus raíces con el arte más contemporáneo:
Destacan la Iglesia de San Isidro Labrador (Ventas de Huelma) y la Parroquia del Sagrado Corazón (Ácula), centros neurálgicos de nuestra historia.
Vivimos con pasión fiestas como «La Candelaria», donde el pueblo se ilumina con hogueras y se giran los tradicionales «manchos» (antorchas artesanales de esparto y hierbas secas) creando mágicos círculos de fuego en la noche.
¿Sabías que hemos sido sede de la Liga Nacional de Graffiti? Al pasear por nuestras calles te sorprenderán espectaculares murales urbanos que decoran las fachadas, reflejando nuestra cultura e historia a todo color.
Nuestra historia reciente cuenta con un capítulo que nos hizo famosos en toda España. En 2020, el supuesto avistamiento de una pantera merodeando por nuestros campos se volvió un fenómeno viral. El suceso caló tanto en la identidad del municipio que hoy, junto al Ayuntamiento, puedes fotografiarte con una espectacular y realista estatua a tamaño natural de nuestro felino más ilustre.
Ventas de Huelma y Ácula: un destino rural que lo tiene todo. ¡Te esperamos!