A las afueras de Ventas de Huelma, se encuentran las ruinas del antiguo barrio de las cuevas del Zacatín. En este rincón, generaciones de vecinos humildes encontraron refugio construyendo sus hogares bajo tierra, adaptando ingeniosamente cada cueva con espacios sencillos para dormir, cocinar y compartir el día a día.
Entre las cuevas destaca la de Francisco Velasco, conocido como el «Cura Santo». Este sacerdote se retiró a una de estas viviendas para dedicar su vida a la oración. Con el tiempo, sus multitudinarias misas y los milagros que decían que obraba inspiraron a muchos vecinos a instalarse cerca de él.
Hoy en día, acercarse a pasear por el entorno de estas cuevas es conectar con las raíces de nuestros municipios y dejarse sorprender por las historias que todavía susurran estos muros.